¿Cuánto regala usted de su esfuerzo?

En economía hay una premisa básica que indica que en la sociedad existen “necesidades ilimitadas para recursos limitados”. Esto genera que siempre haya necesidad de obtener mayores ingresos.

Todos los días, usted sale de su casa hacia su trabajo, empresa o actividad comercial. Usted hace un gran esfuerzo para generar ingresos que le permitan cumplir con sus compromisos, obligaciones y sueños. Pero, usted ha cuantificado cuánto dinero usted “regala”.

Cuando nos referimos al dinero que regala, quisiera que nos enfoquemos en todos los gastos de los cuales usted no está 100 porciento consciente que mensualmente se generan, pero que sí los paga.

Un buen ejemplo de esto son las tiendas de conveniencia a las cuales probablemente usted pasa regularmente a comprar cantidades pequeñas de artículos que requiere reponer de su alacena. Sin embargo, si usted analiza el formato de la tienda siempre va a haber una logística estratégica para que compre más e incluso que adquiera artículos que no requiere.

Ahora bien, si hacemos un ejercicio numérico y consideramos que vamos 3 veces por semana a la tienda. Supongamos que el ticket promedio es de 5,500 colones; de éstos, 1,000 colones pertenecen a frivolidades innecesarias, artículos que se compraron por impulso. Entonces, tenemos que mensualmente se “regalan” 12,000 colones que, a su vez, se transforman en 144,000 colones al año.

Si bien es cierto que el monto se puede considerar muchas veces bajo o sin relevancia, es interesante considerar cuánto significan los 144,000 colones anuales de un aguinaldo para tener una referencia de cuánto impactan los gastos pequeños. Por ejemplo, en uno de 1,000,000 de colones, ese número significaría un nada despreciable 14,4%.

Todos somos diferentes en cuanto a los hábitos de consumo pero existen algunos puntos de fuga comunes donde se puede estar escapando el dinero. La intención de este post es que usted tome conciencia de ello y trabaje en cerrar la llave del gasto.

Factores comunes de gastos innecesarios o reemplazables

  • Cargos por pagos tardíos de tarjetas de crédito.
  • Membresías anuales de tarjetas de crédito.
  • Financiación de compras regulares con tarjetas de crédito.
  • Suscripciones de revistas y/o periódicos que terminan sin leerse.
  • Compra de artículos para el hogar a cuotas (tasas de interés muy altas).
  • Cargos recurrentes de aplicaciones tecnológicas (apps).
  • Cargos por saldos mínimos en cuentas de ahorros.
  • Falta de programación de las compras de alimentos mensuales.
  • Compras innecesarias atraídas por promociones.
  • Uso innecesario o excesivo de transporte privado (UBER / TAXI / etc.).
  • Uso inadecuado de los programas de Tasa 0.
  • Falta de programación de actividades extraordinarias (paseos / restaurantes / etc.).
  • Cambio de activos de forma anticipada (vehículos / línea blanca / etc.).
  • Compra de caprichos a los hijos.
  • Cursos de aprendizaje inconclusos (cursos de inglés, por ejemplo).
  • Mal mantenimiento de activos (repercute en gastos por mal funcionamiento).
  • Portar efectivo en exceso.

Recuerde que todas las empresas (y posiblemente la suya), trabajan en función de obtener los recursos de las personas –ya sean físicas o jurídicas–. Pero, al final, lo relevante es que hay un ejército de mercadólogos y profesionales de la comunicación que están maquinando todos los días en cómo ser más creativos para atraerlo a usted hacia sus productos.

Un consejo que les damos a las personas en los seminarios sobre educación financiera es que visualicen algo que realmente los haga felices. Por ejemplo, viajar en familia, una cena en pareja, unas vacaciones relajantes, etc.; con la finalidad de que cada vez que vayan a incurrir en un gasto innecesario o impulsivo, piensen en que cada colón malgastado, los aleja de la posibilidad de materializar esas experiencias que realmente aman.

Su capacidad y su esfuerzo pueden cambiar positivamente para transformar su calidad de vida. Por tanto, es muy importante valorar que al dinero hay que darle la posición necesaria para que trabaje para nosotros y no al revés puesto que cada salida de efectivo improductiva lo va a alejar cada vez más de sus sueños.

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